Como muchos de ustedes saben, estoy embarazada, esto me ha traído bastantes cuestionamientos, miedos, ilusiones, en fin un montón de emociones revueltas.
Desde hace unos años comencé a cuestionarme sobre quién soy, cuál es mi misión en la vida, por qué Dios me quiere en la tierra…
Estas cuestiones ya estaban bien respondidas y me sentía segura de mi persona, me sentía capaz de tocar en puertas que parecían tan grandes e inalcanzables para mí porque sabía que lo que hacía estaba alineado con quién soy.
Sin embargo, el embarazo llegó como un terremoto a mi vida, desacomodó las piezas de mi rompecabezas y yo me desconocí: Dios, ¿ahora que necesitas de mí?, ¿los sueños que tenía aún pueden ser posibles?, ¿por donde empiezo, todo es muy nuevo, qué hago?, todo eso me preguntaba, al pensar que nadie podría entenderme me encontraba tratando de resolver todo sin platicar ni desahogarme con nadie.
Un día luego de llorar mucho y hacer mucha oración me sentí lista para empezar a platicar sobre lo que sentía, recurrí a mi lugar seguro, mi novio. Él me escuchó y me hizo recordar que tenía tanto su apoyo como el de mi familia, que el embarazo trae consigo muchas emociones y que estoy en un duelo en donde me estoy despidiendo de la mujer que era antes de ser mamá.
Eso fue un motor impresionante, comencé a buscar podcasts, saqué cita con mi psicóloga y cambié mi rutina diaria.
Todo eso me llevó a reconocer que desde que nací tengo dones y capacidades, que lo que estoy haciendo es sacarle provecho a los regalos que Dios me dio, que el ser mamá también es parte de mis capacidades. Que el volverme a cuestionar quién soy es válido, ya que, aunque mi esencia sea la misma, mis circunstancias no lo son.
Gracias vida por ponerme de cabeza para volver a mi centro, recordar porque hago lo que hago y sentirme tan imperfectamente perfectible.
Y bueno todo este titipuchal de texto es para recordarte que tú también estás hecho de un valor impresionante que tienes un propósito aquí en la tierra, que tus dones son únicos y que estás llamado a crear la vida que mereces desde ahora! Hoy te invito a que te sigas cuestionando, perdiéndote para encontrarte y poderte comer la vida a mordiditas.